Diario Alan

Hube hablado con hartazgo bajo un turno apaleado,
agradecido por favor, pero encerrado con candado.
Que me grite dónde caigo en pasto llano,
y que me diga dónde lloro, si es que hay algo.

Sorteo esotérico de unos cuantos,
que juran en albor y que hablan como patos.

Que me grite, si es que grita,
las respuestas que me intrigan,
porque siento de mi ser quién es el que latiga.

Que me diga.

-Alan Yair Martínez López